Te has perforado hace relativamente poco y ha empezado a molestarte la zona, te duele?. La tienes enrojecida, inflamada e incluso puede que segregue algún fluido. Se ha infectado?
Que nuestra perforación sufra una irritación o una pequeña infección es más común de lo que nos gustaría y curarlo pasa por dedicarle tiempo y paciencia a la zona afectada. De no ser así, las consecuencias podrían ser que se produzca un quiste, queloide o problemas similares sino atajamos a tiempo.
No te preocupes ni entres en pánico, ya que hoy te contamos cómo deshacerte de esa infección indeseada sin tener que retirar la pieza, es conveniente comentarlo con un facultativo por si los síntomas no remiten.
Síntomas
- Piel de la zona muy roja
- Inflamación y dolor al tocar o rozar el piercing.
- Secreción de fluido a través de la perforación, el cual puede ser de color amarillo, blanco o verde y quizás con algunas manchas de sangre.
- La piel de alrededor está caliente y te arde al tocarla.
Si me duele, pero no cumple ninguno de los 4 puntos anteriores, NO hay infección, probablemente lo has estado moviendo mucho, se está sometiendo a estrés el área, mucho roce, alguna pequeña rotura, pero no está infectado.
Primera medida: Limpieza
Primeramente, hay que decir que es normal que una perforación esté enrojecida e inflamada los primeros días. A fin de cuentas, es una herida abierta y tu piel debe acostumbrarse a ese cuerpo extraño que has introducido. No te asustes si te ocurre la primera semana, seguramente no sea una infección sino la reacción defensiva de tu cuerpo.
Si ya han pasado varias semanas o ya estaba curado y vuelve ese enrojecimiento, ahí sí debes empezar a preocuparte. Lo más normal es que la piel se inflame, duela y segregue algún tipo de fluido como pus o linfa.
La primera medida a tomar es asegurarnos de cumplir con las correctas medidas de higiene indicadas por el profesional que nos ha perforado. El jabón neutro, como ya te contamos cuando hablamos de cómo cuidar tu piercing, es lo que mejor nos va a venir. Asegúrate de higienizar correctamente tus manos antes de manipular el pendiente y la zona infectada. Si con las curas habituales no es suficiente…….
Segunda medida: Pomada Antibiótica
Si con estas indicaciones no es suficiente y la zona sigue afectada, es momento de sacar la artillería pesada. Existen varias pomadas antibióticas de amplio espectro que pueden ayudarnos tales como Liade, Bactroban, Terracotil…. En este punto lo mejor sería que consultases al farmacéutico cuál es la que mejor te puede venir en función de la parte del cuerpo al tratar.
Pon un grano de arroz de crema con la ayuda de un bastoncillo en los orificios así como en la joya dos veces al día. Sé constante, no vale con hacerlo dos días sí y el resto no. Repítelo durante una semana y notarás la mejoría.
Tercera medida: Discos no-pull
Si todo esto no fuese suficiente o la mejoría fuese leve, hay una tercera medida que podemos tomar.
Existen en el mercado unos discos de silicona llamado “no-pull piercing” que se colocan entre las bolitas de nuestra joya y la piel para evitar rozaduras. Muchos de los enrojecimientos e inflamaciones que sufrimos en nuestras perforaciones son causados por la irritación del roce entre la piel dolorida y la propia joya. Con estos discos de silicona, que son suaves y relativamente blandos, nos aseguramos de que las rozaduras sean mínimas.
Además de presionar el tejido para su drenaje y evitan la cicatrización hipertrófica del tejido perforado.
Para colocar estos discos que tienen distinta medida lo mejor es que te dirijas a tu Piercer.
Para cualquier duda sobre los discos de Silicona o de problemas con vuestro piercing, podeis contactar con nuestro colaborador:



2 comentarios en “Piercing Infectado? que hacer…”
Los discos para mi son la solución.
helix no me cicatrizo nunca